Por Guillermo Diaz

Dice Desiderio Arias
que lo dejen trabajar
que si él coge el machete,
solo Dios sabe lo que hará……..

Asi rezan las letras del popular merengue que en 1927 compusiera Emilio Morel en alabanza al pinroresco pesonaje de nuestra historia , al que Julio Alberto Hernandez pusiera música, y Trujillo silenciara por 31 años.

Trujillo y Desiderio, tuvieron una extensa comunicación epistolar que recoge mas de 50 cartas y telegramas que intercambiaron.
En ellas se nota el profundo respeto mutuo, y la insistencia de Trujillo en someter a Desiderio a la obediencia, y la resistencia del guerrillero a dejarse someter.

En el 1930, Desiderio respaldó las aspiracones presidenciales de Trujillo por presiones de su propio partido el Partido Liberal, Liberal, y aunque fue electo Senador por Montecristi, nunca participó en actividades de su investidura.

En una ocasión Trujillo le manifesto su deseo de reunirse con él, lo que el guerrillero aceptó con la condición que viniera a Mao, solo y dasarmado.

Trujillo decidió aceptar sus condiciones. En una vez que andaba por esos predios, detuvo su comotiva, ordenó a sus hombres que lo acompañaban que no lo siguiera, que esperaran. Y si no regresaba en una hora, lo fueran a buscarlo.

Cuando se acercaba al campamento de Desiderio un centinela detectó su presencia, lo ubicó en la mirilla de su rifle, le apuntó entre ceja y ceja, y dijo; General, si me lo ordena desaparezco al
desgraciado este ahora mismo.

No. Le contestó Desiderio, honrando su palabra. Viene solo. Como le pedi. Déjalo que llegue.

Ambos hombres se encerraron a solas en un cuarto. De aquello que hablaron nadie ha sabido.

El General Piro Estrella, que se habia quedado rezagado al grupo, llegó y preguntó por Trujillo Cuando le contaron dijo: a mi no me dio esa órden. Y salió a buscarlo. Cuando llegó el ambiente era tenso. Preguntó por Trujillo. Le dijeron que ambos estaban a solas reunidos en un cuarto y decidió buscarlo. Al momento Trujillo salia muy sonriente, y luego Desiderio.
Ambos hombres caminaron hasta el parque , hiciron una proclama y se dieron un abrazo.
Trujillo le regaló un par de ametralladoras.

En una ocasión Trujillo necesitaba aprobar una ley y queria el consentimiento de Desiderio, y sabiendo que éste no asistiria al Congreso, trasladó el Congreso a Santiago y le mandó recado. Como este faltó le mandó a decir que si no venia él mandaria gente a buscarlo,. Al entender lo que eso significaba, Desiderio optó por escapar y acampar en las lomas de Gurabo,.

Alli mandó Trujillo un contingente a capturarlo. Despues de un intenso intercambio de disparos, Desiderio cayó muerto. Ludovino Fernamdez tomó un machete y cercenó la cabeza al guerrillero muerto y la llevó a Trujillo dentro de un macuto. Cuando Trujillo vió aquella macabra escena se disgustó y ordenó restaurar la cabeza al cuerpo.

Lo que sigue lo describe con elegante prosa el Ing. Pedro Delgado Malagón cuyo abuelo, el doctor Angel Delgado fue el encargado de restaurar el cadaver de Desiderio.
Cuenta Pedritin, que muchas veces, siendo niño, escuchó a su abuelo narrar el acontecimiento. Trujillo llamó a su abuelo y le instruyó aprovisionarse de los instrumentos y material quirúrjico necesarios para realizar una operación. Sin mas detalles.

Esa prima noche abordaron un carro y se dirigieron a Mao. Llegaron a la alcaldia y Trujillo le señaló al Dr. Delgado, la gaveta de un escritorio donde estaba la cabeza maltratada de Desiderio. A la débil luz de un quinqué el Dr. Delgado
procedio a repararla.

A eso de las tres de la madrugada trajeron el cuerpo y ya al despuntar el alba el Doctor habia completado su labor.

Luego Trujillo envió el cadaver a Santiago con la encomienda de entregarlo a su viuda junto con sus mas sentidas condolencias. Y que prepararan un funeral de estado como correspondia a su investidura.

Pompona Navarro, viuda del difunto no aceptó las hipócritas condolencias del Presidente ni las honras funebres conque queria encubrir su infamia. Prefirió llevarlo a Montecristi donde le dio cristiana sepultura. Sin fanfarrias, sin honores, sin descargas de fusil, sin toque de silencio.

Los restos de Desiderio Arias descansan en paz en una modesta tumba en el suelo que lo vió nacer.

Los de Trujillo, estan en un magestuoso mausoleo exilados en Madrid.

No se si descansan en paz. …… .(?)

Proximamente; Trujillo y Don Horacio…

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