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Por Ángel Ruiz-Bazán
La Universidad Autónoma de Santo Domingo se encuentra a las puertas de una nueva etapa de su historia. A partir del 16 de julio, con la toma de posesión del doctor Jorge Salomón Asjana David como rector magnífico, uno de los ejes estratégicos de su gestión comenzará a adquirir forma concreta: la descentralización universitaria como instrumento para fortalecer la capacidad de respuesta de los recintos, centros y subcentros de la academia en todo el territorio nacional.
No se trata únicamente de una reforma administrativa. Se trata de una nueva filosofía de gestión que reconoce que la UASD del siglo XXI debe estar más cerca de sus comunidades, más conectada con las necesidades de cada región y con mayor capacidad para tomar decisiones oportunas. Durante la campaña electoral, Asjana David insistió en que había llegado el momento de impulsar una universidad más moderna, más ágil y territorialmente fortalecida, otorgando mayores competencias operativas y de gestión a los organismos académicos regionales.
La expansión de la UASD durante las últimas décadas ha convertido a sus recintos, centros y subcentros en auténticos motores del desarrollo regional. Miles de estudiantes cursan sus carreras lejos de la sede central, mientras las demandas sociales, económicas y productivas de cada provincia requieren respuestas académicas diferenciadas. Gobernar una universidad con presencia nacional exige, precisamente, reconocer esa diversidad y dotar a cada dependencia de herramientas que le permitan actuar con mayor autonomía, siempre dentro de una política institucional coherente.
La propuesta de Asjana David apunta hacia una descentralización responsable: más capacidad de gestión en los territorios, acompañada de normas claras, planificación estratégica y mecanismos permanentes de supervisión y transparencia. La finalidad no es fragmentar la universidad, sino fortalecerla mediante una distribución más eficiente de responsabilidades y recursos. En distintas intervenciones públicas ha señalado que los recintos, centros y subcentros deben contar con mayores capacidades operativas para agilizar procesos y responder mejor a las necesidades de sus comunidades universitarias.
Esta visión representa un cambio significativo en la cultura organizacional de la Primada de América. Durante años, muchas decisiones han dependido de procedimientos centralizados que, en ocasiones, han ralentizado respuestas académicas y administrativas. La nueva propuesta procura acercar la gestión al lugar donde surgen las necesidades, permitiendo una administración más eficiente, flexible y vinculada con la realidad de cada región.
Pero la descentralización también implica un compromiso mayor con la calidad. Cada recinto deberá consolidar su identidad académica, fortalecer la investigación vinculada a los problemas de su entorno, ampliar la extensión universitaria y estrechar la relación con los sectores productivos, sociales y gubernamentales de su demarcación. De esta manera, la universidad no solo extenderá su presencia física, sino también su capacidad transformadora.
El doctor Jorge Salomón Asjana David ha reiterado que su proyecto de gobierno universitario busca convertir a la UASD en “la Primera de América”, una aspiración que, según ha expresado, solo será posible mediante la unidad institucional, la modernización, la internacionalización y la descentralización efectiva de la gestión universitaria.
La historia demuestra que las grandes instituciones evolucionan cuando son capaces de adaptar sus estructuras a las exigencias de su tiempo. Hoy, la descentralización aparece como una de las herramientas más prometedoras para fortalecer la gobernanza universitaria, optimizar los servicios académicos y acercar la toma de decisiones a quienes viven diariamente la realidad de cada recinto, centro y subcentro.
Ese será el horizonte que se abre para la Universidad Autónoma de Santo Domingo. Más que transferir competencias, la nueva gestión aspira a construir una universidad donde cada territorio tenga mayor capacidad para innovar, gestionar y contribuir al desarrollo nacional, sin perder la unidad que ha distinguido durante casi cinco siglos a la Primada de América.
La descentralización dejará de ser un concepto administrativo para convertirse en uno de los pilares de la transformación institucional que marcará el inicio de la gestión del rector Jorge Salomón Asjana David y el fortalecimiento de la universidad pública al servicio de la sociedad dominicana.

