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Por Jhonny Trinidad
El dominicano en Estados Unidos aprendió a votar aquí antes de que le dejaran votar allá. Aprendió a hacer fila en una escuela pública del Bronx, en noviembre, con frío, para elegir al concejal, al asambleísta, al congresista americano. Y lo hizo bien. Por eso hoy tenemos poder en esta ciudad.
Ahora viene otra elección. Y esta vez no podemos ir a votar como si nada hubiera pasado.
No podemos ir a votar con amnesia. No podemos ir a votar sin llevar en la memoria lo que vivimos en estos últimos años con ICE.
NO FUE POLÍTICA, FUE NUESTRA FAMILIA
Que nadie te venga con el cuento de que hablar de ICE es ser de izquierda o de derecha. No. Hablar de ICE es hablar de nosotros.
Fue el primo tuyo que tiene 20 años aquí, que paga taxes, que tiene dos muchachos nacidos aquí, que lo pararon yendo al trabajo en New Jersey y duró cuatro meses detenido en Elizabeth sin poder ver a sus hijos.
Fue la señora que limpia casas en Long Island, que un día no llegó porque la levantaron en una redada en la parada de la guagua.
Fue el muchacho de Lawrence que lo confundieron, que es ciudadano americano, y duró 48 horas esposado porque su apellido sonaba dominicano.
Fue el miedo que metieron en nuestras iglesias. El domingo que el pastor tuvo que decir: «Si no tienen papeles, mejor no vengan hoy, que hay camionetas blancas afuera».
Fue el niño dominicano nacido en El Bronx que llegó a su casa llorando porque en la escuela le dijeron que se iban a llevar a su mamá.
Eso no es política. Eso es trauma comunitario. Y el trauma no se olvida votando por el que lo causó o por el que lo aplaudió.
EL VOTO DOMINICANO NO ES UN VOTO MÁS
Nosotros no votamos como vota todo el mundo. Nosotros votamos con dos corazones.
Con el corazón americano, porque aquí vivimos, aquí pagamos renta, aquí queremos escuelas seguras, trenes que funcionen, hospitales que no te quiebren.
Y con el corazón dominicano, porque aquí también queremos respeto. Queremos que nos vean como comunidad que aporta, no como cuota para redadas.
Cuando un candidato dice que va a «limpiar las calles», pregúntate: ¿a quién va a limpiar? ¿Al delincuente o al bodeguero que se parece al delincuente?
Cuando un candidato dice que va a apoyar a ICE sin límites, sin jueces, sin debido proceso, pregúntate: ¿crees que ese agente de ICE va a preguntar si tú eres dominicano bueno o dominicano malo? ¿Crees que va a distinguir entre el que vende droga y el que vende plátanos a las 5:00 de la mañana? No. Para el abuso, todos nos parecemos.
Por eso el dominicano tiene que votar con memoria.
VOTAR SIN OLVIDAR NO ES VENGANZA, ES DEFENSA PROPIA
No se trata de venganza. No se trata de votar por odio. Se trata de defensa propia.
El dominicano no es anti-americano. Al contrario. Somos de los inmigrantes más agradecidos con este país. Este país nos dio lo que nos negaron en el nuestro: trabajo, oportunidad, chance de echar para adelante. Amamos a Estados Unidos.
Pero amar a Estados Unidos no significa aceptar que una agencia abuse.
Amar a Estados Unidos es exigir que Estados Unidos sea fiel a lo que dice ser: un país de leyes, de debido proceso, de que nadie es culpable hasta que se demuestre, de que un niño no debe ser separado de su madre por una falta civil migratoria.
ICE puede hacer su trabajo. Nadie está diciendo que no haya ley de inmigración. Lo que estamos diciendo es que hay formas y formas. Hay una forma con respeto, con orden judicial, con derecho a un abogado, con no romper puertas a las 4:00 de la mañana frente a niños. Y hay otra forma, abusiva, teatral, cruel, que busca sembrar terror para salir en televisión.
Esa segunda forma la vivimos. Y no la podemos premiar con nuestro voto.
LO QUE TENEMOS QUE EXIGIR EN LAS URNAS ESTE AÑO
Cuando vayas a votar este martes 3 de noviembre, no votes solo por el que te prometa que va a bajar la renta. Eso es importante, pero no es todo.
Vota por el que te responda esto, cara a cara:
-¿Vas a exigir que ICE actúe con orden judicial firmada por un juez, no con orden administrativa interna? Porque sin juez, cualquiera puede ser detenido.
-¿Vas a prohibir que la policía local y las escuelas y los hospitales colaboren con redadas de ICE? Porque si la gente tiene miedo de llevar a su hijo al hospital o a la escuela, estamos destruyendo la comunidad.
-¿Vas a financiar abogados gratuitos para dominicanos detenidos? Porque en corte de inmigración no te dan abogado. Si no tienes 5 mil dólares, te deportan aunque tengas derecho a quedarte. Y Nueva York y New Jersey sí pueden financiar eso. Ya lo hacen.
-¿Vas a visitar un centro de detención de ICE? ¿Vas a ir a ver cómo están nuestros muchachos en Orange County, en Bergen, en Elizabeth? ¿O solo vas a hablar de ellos en campaña?
Si el candidato no te responde eso, no te respeta. Te está administrando. Te quiere como voto, no como gente.
EL DOMINICANO QUE NO VOTA, LE DEJA EL VOTO AL QUE NOS ODIA
Hay un dominicano que dice: «Yo no voto en EE.UU. porque eso es de americanos». Ese dominicano está cometiendo el error más grande de su vida.
Si tú no votas, tu espacio lo ocupa otro. Lo ocupa el que sí quiere que haya más redadas. Lo ocupa el que cree que todos los latinos somos criminales. Lo ocupa el que nunca ha entrado a una bodega, nunca ha comido un mangú, nunca ha tenido un vecino dominicano, pero opina de nosotros en la televisión.
Cada dominicano con ciudadanía que no vota, le está regalando poder al que quiere vernos con miedo.
Y cada dominicano con residencia que no puede votar pero sí puede hablar, tiene que convertirse en jefe de campaña en su casa. Tiene que decirle a su esposa ciudadana, a su hijo de 18 años nacido aquí, a su hermana: «Ve a votar por mí, porque yo no puedo, pero tú sí. Y vota recordando lo que me pasó a mí».
NUESTRA AGENDA ES CLARA
No vamos a pedir permiso para tener memoria.
Vamos a salir a votar el 3 de noviembre. Vamos a salir temprano, con la familia, con los muchachos. Vamos a llevar a los viejos. Vamos a ponernos la gorra dominicana y la bandera americana, porque las dos son nuestras.
Y vamos a votar por quien entienda que ser duro con la frontera no significa ser cruel con la comunidad.
Por quien entienda que un dominicano que trabaja 60 horas a la semana, que paga taxes con un ITIN (Número de Identificación Personal del Contribuyente), que no ha cometido un delito en 20 años, no es una amenaza para Estados Unidos. Es Estados Unidos.
Por quien entienda que nunca más una madre dominicana debe despertarse a las 3 de la mañana preguntándose si hoy es el día que le tocan la puerta.
Hora de salir a votar en EE.UU.
Pero con los ojos bien abiertos. Con la memoria intacta.
Sin olvidar los abusos de ICE. Sin olvidar a los que se fueron esposados. Sin olvidar a los niños que lloraron.
Porque el voto sin memoria es un voto vacío.
Y nosotros, los dominicanos, no votamos vacío. Votamos con historia, con dolor y con orgullo.

