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CON LA PRIMERA PROMOCIÓN DE 20 DOCTORES EN CIENCIAS DE LA EDUCACIÓN
Por: Ángel Ruiz-Bazán
Periodista, realizador e investigador audiovisual
Santo Domingo, República Dominicana.– La cooperación académica entre la República Dominicana y Cuba alcanzó un nuevo hito con la graduación de los primeros 20 doctores en Ciencias de la Educación, fruto del programa de doble titulación desarrollado por la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) y la Universidad de Ciencias Pedagógicas Enrique José Varona (UCPEJV), con el respaldo del Ministerio de Educación Superior, Ciencia y Tecnología (MESCyT).
Esta primera promoción doctoral representa un acontecimiento significativo para la educación superior dominicana, no solo por el nivel de especialización alcanzado por los profesionales investidos, sino también por la consolidación de una alianza universitaria internacional orientada a fortalecer la investigación científica, la producción de conocimientos y la formación de recursos humanos de alto nivel.
La ceremonia de investidura, celebrada en el salón del Consejo Universitario de la UASD, estuvo encabezada por el Rector Magnífico, doctor Jorge Salomón Asjana David; la rectora de la Universidad Varona de Cuba, doctora Milda Lesbia Díaz, y el ministro de Educación Superior, Ciencia y Tecnología, maestro Rafael Santos Badía.
Durante su discurso central, el rector Asjana David felicitó a los nuevos doctores y destacó la trascendencia de alcanzar el máximo nivel de formación académica, al tiempo que valoró el esfuerzo personal e intelectual que representa culminar un programa de esta naturaleza.
«Cuando uno habla de doctorado, está hablando de palabras mayores. Felicitamos a los nuevos doctores porque sabemos el paso gigante que dan en su desarrollo profesional y académico», expresó.
El máximo ejecutivo de la Primada de América subrayó que este logro evidencia la capacidad de la Universidad para proyectar su influencia más allá de las fronteras nacionales y, simultáneamente, democratizar las oportunidades de formación doctoral dentro del territorio dominicano.
En ese sentido, resaltó que el programa ha beneficiado a profesionales procedentes de distintas regiones del país, entre ellas el Sur, el Cibao Central, el Este y el Oeste, contribuyendo a descentralizar el acceso a la formación académica de máximo nivel.
Asimismo, exhortó a los nuevos doctores a poner sus conocimientos científicos al servicio de la transformación de la educación dominicana, la solución de sus problemas estructurales y la preservación del medioambiente, destacando la responsabilidad social que acompaña a toda distinción académica.
COOPERACIÓN UNIVERSITARIA CON RAÍCES HISTÓRICAS
Por su parte, la rectora de la Universidad de Ciencias Pedagógicas Enrique José Varona, doctora Milda Lesbia Díaz, destacó la dimensión histórica, cultural y académica de esta iniciativa, que fortalece los vínculos de colaboración entre dos pueblos unidos por profundas raíces históricas.
«Hoy celebramos la voluntad de hacer de la educación un espacio de colaboración entre Cuba y la República Dominicana, una vía para el fortalecimiento de las históricas relaciones entre nuestros pueblos, que tienen en Martí y Gómez sus más genuinos representantes», manifestó.
La académica cubana exhortó a los nuevos doctores a convertir la ciencia en una herramienta de transformación de las aulas y de las instituciones educativas. Precisó que la obtención del título doctoral no constituye el cierre de un proceso de aprendizaje, sino el inicio de una responsabilidad intelectual y ética mucho mayor: producir conocimientos pertinentes, someterlos al análisis crítico y procurar que sus resultados contribuyan a mejorar la práctica docente y la calidad de los sistemas educativos.
Su reflexión puso de relieve una de las dimensiones fundamentales de la formación doctoral: la investigación no puede permanecer circunscrita al ámbito universitario, sino que debe proyectarse hacia la sociedad, generar respuestas a las necesidades colectivas y contribuir al desarrollo humano.
UN PROYECTO ACADÉMICO CONSTRUIDO DESDE 2011
La vicerrectora de Investigación y Postgrado de la UASD, doctora Juana Encarnación, presentó una reseña del proceso histórico que dio origen al programa doctoral, cuyos trabajos comenzaron en 2011 y que culminó con esta primera investidura de 20 doctores en Ciencias de la Educación.
Encarnación reconoció el compromiso, la perseverancia y la dedicación de los graduandos, quienes lograron satisfacer los requerimientos académicos y científicos establecidos por ambas instituciones y los organismos correspondientes.
También valoró el trabajo de las coordinadoras, el personal docente e investigador y los servidores administrativos que acompañaron las distintas etapas del programa, destacando que su desarrollo fue resultado de un esfuerzo institucional compartido.
«Desde la Vicerrectoría de Investigación y Postgrado tenemos el compromiso de elevar la calidad de la formación postuniversitaria y desarrollar competencias investigativas en nuestros estudiantes de grado, especialidad, maestría y doctorado, para resolver o proponer soluciones a las problemáticas de sus contextos territoriales en las diferentes áreas del saber, ya que ellos y ellas son el relevo», sostuvo.
Sus palabras reafirmaron la importancia estratégica del postgrado y la investigación como componentes esenciales de una universidad comprometida con la excelencia académica y la generación de conocimientos capaces de incidir en las realidades sociales.
EL RECONOCIMIENTO A UNA TRAYECTORIA COLECTIVA
En representación de los graduandos, la doctora Altagracia Núñez Batista pronunció las palabras de agradecimiento, en las que reconoció el esfuerzo de los profesionales que concibieron, impulsaron y gestionaron esta iniciativa desde sus inicios en 2011.
Entre las personalidades que contribuyeron a su desarrollo mencionó a las doctoras Evarista Matías, Edita Frías, Lesley Mejía y Juana Encarnación, así como a los doctores Carlos Santiago y Francisco Ramírez.
Igualmente, destacó el acompañamiento académico y humano de los profesores de ambas universidades, cuya dedicación y compromiso fueron determinantes para que los participantes pudieran completar satisfactoriamente su formación doctoral.
La ceremonia contó con la asistencia de autoridades del Ministerio de Educación Superior, Ciencia y Tecnología, representantes diplomáticos, miembros del cuerpo docente y rectores de distintas instituciones de educación superior.
MÁS QUE UNA GRADUACIÓN, UN COMPROMISO CON LA EDUCACIÓN
La investidura de estos 20 doctores constituye un resultado tangible de la cooperación científica y académica entre la UASD y la Universidad Varona, y demuestra el valor de las alianzas internacionales cuando se traducen en oportunidades concretas de formación, investigación y desarrollo profesional.
El acontecimiento adquiere especial relevancia para la educación dominicana, pues fortalece la disponibilidad de investigadores con capacidad para estudiar, interpretar y proponer soluciones a los desafíos que enfrenta el sistema educativo nacional.
En una sociedad que demanda mayores niveles de calidad, innovación y transformación pedagógica, la formación doctoral representa una inversión estratégica en el capital intelectual del país.
Con esta primera promoción, la Universidad Autónoma de Santo Domingo reafirma su vocación histórica de institución formadora, investigadora y comprometida con el desarrollo nacional, al tiempo que fortalece los puentes de integración académica con Cuba.
Los 20 nuevos doctores reciben, junto con su investidura, una responsabilidad que trasciende el reconocimiento individual: hacer de la investigación científica, el pensamiento crítico y la producción de conocimientos instrumentos permanentes para elevar la calidad de la educación y contribuir a la transformación de la sociedad.

