Bayahíbe se consolida como destino sostenible, pero enfrenta retos de gobernanza y presión ambiental
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Bayahíbe, uno de los destinos costeros más emblemáticos de la República Dominicana, atraviesa un momento decisivo en su modelo de desarrollo turístico.
Así lo plantea el informe «Turismo y comunidad en Bayahíbe: una mirada local al impacto social, económico y ambiental del turismo«, presentado por el Centro de Estudios Turísticos y Desarrollo Local (Cetdel), Quantum Analytics y la Escuela de Dirección y Gestión del Turismo de Unibe.
La investigación, sustentada en la Encuesta de Turismo Local de Bayahíbe 2025 (ETLB), analiza con rigor las percepciones, prácticas y expectativas de la comunidad residente.
El estudio señala que Bayahíbe ha alcanzado una fase de madurez turística que le permite generar beneficios tangibles para la población, pero que también plantea desafíos emergentes, especialmente en materia de equidad distributiva, sostenibilidad ambiental y gobernanza colaborativa.
Los datos revelan que el 84.1 % de los residentes percibe un aumento en las oportunidades de empleo, mientras el 83.2 % afirma haber visto mejoras en sus ingresos personales o familiares, lo que confirma el peso decisivo del turismo en el bienestar local.
En el plano ambiental, el informe recoge una valoración predominantemente positiva: el 59.1 % de los habitantes observa mejoras en limpieza, orden y gestión de residuos. No obstante, persisten señales de alerta: un 9.5 % identifica tensiones asociadas a la degradación de manglares y la presión urbanística, dos factores que requieren intervenciones preventivas y una planificación territorial más estricta.
La investigación también destaca un elemento clave para el futuro del destino: el 77.3 % de los residentes expresa disposición a involucrarse en los procesos de planificación turística, lo que evidencia una comunidad interesada en participar en las decisiones que afectan la sostenibilidad del territorio.
Visión hacia el futuro
Para los autores del estudio, este hallazgo abre la puerta a fortalecer mecanismos de gobernanza participativa, articulando a la comunidad con el sector privado y las instituciones públicas.
«Bayahíbe se encuentra en un punto de inflexión«, afirmó Huáscar Jiménez, presidente de Cetdel. «El crecimiento turístico ya no debe medirse solo en cifras de llegada, sino en su capacidad para generar bienestar, cohesión social y equilibrio ambiental».
Asimismo, Mayjo Gutiérrez, presidenta de Quantum Analytics, destacó que los residentes «tienen una visión clara del futuro: un turismo que respete el entorno, fortalezca la economía local y promueva la participación de todos«.
El informe concluye que la sostenibilidad futura del destino dependerá de la capacidad institucional para integrar crecimiento económico, equidad social y preservación ambiental en un modelo de gobernanza compartida.
Una articulación más estrecha entre comunidad, empresas y Estado —subrayan los investigadores— será clave para fortalecer la resiliencia territorial y asegurar una distribución más equitativa de los beneficios del turismo en Bayahíbe.

