lunes, octubre 3, 2022
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Dr. Rafael Valera Benitez

RAFAEL VALERA BENÍTEZ , abogado, fiscal que procesó a los asesinos de las Hnas. MIRABAL y poeta

Nació en Santo Domingo el 6 de agosto de 1928.

Se dió a conocer en 1948, en la Página Literaria de El Caribe.

Publica luego en Cuadernos Dominicanos de Cultura, y en otras revistas nacionales.

En 1957, junto con Máximo Avilés Blonda, Lupo Hernández Rueda y Abelardo Vicioso, funda la colección «El Silbo Vulnerado», con un libro colectivo de sonetos denominado Trío.

Valera Benítez es, además, quien redacta los pronunciamientos del grupo que constan en las solapas de «El Silbo Vulnerado», donde leemos lo siguiente: «El auténtico rol del hombre intelectual y artista se compadece sólo con una actividad creadora orientada en función de su tiempo y de su medio».

Pero es en el Prólogo de La Lumbre Sacudida de Abelardo Vicioso donde Valera Benítez toma en sus manos la representación ideológica de un grupo que al rebasar a los directores de la Colección misma, abarca a una parte de los poetas que se inician alrededor del 1948, denominado por Máximo Avilés Blonda «Generación del 48», por Víctor Villegas «Generación Integradora», y por el propio Valera, «Generación de Post-Guerra».

El manojo de sonetos que Valera publica en Trío con el título de «La luz descalza», constituye su primera publicación en forma de libro. Sobre estos sonetos, el crítico Contín Aybar dice: «La tónica de la poesía de Rafael Valera Benítez es la luz, el deslumbramiento.

En la reiteración de imágenes, en el continuado uso de palabras específicamente denunciadoras de luz, en la ambientación evocadora de claridades, va manifestándose su amor por la pureza, por el nacer, como si quisiese disponer su espíritu al instante de la creación en una eterna fluencia de aurora».

A este libro se suman años más tarde, Los centros peculiares y La luz descalza y Elegías. En estas obras canta con pasión jubilosa al amor, y con acento dramático a la patria pobre y oprimida, haciendo uso de un lenguaje orquestal, simb6lico, generalmente onírico y oscuro. A pesar de esto último, su poesía adquiere zonas de gran luminosidad y colorido.

Sus influencias más inmediatas parten de Pablo Neruda (ya asimilado desde el extranjero sin las trabas que imponía la censura trujillista), de Octavio Paz y de Rosamel del Valle.

Valera Benítez era abogado. A la caída del régimen de Trujillo, ocupó el cargo de Fiscal Nacional. Fue el fiscal actuante en contra de los asesinos de las hermanas Mirabal , el juicio que se llevó acabo en junio del 1962 contra Ciriaco de la Rosa, Alfonso Cruz Valerio, Emilio Estrada Malleta, Ramón Emilio Rojas Lora y Néstor Antonio Pérez Terrero, acusados de ser los autores materiales del múltiple crimen.

Como cómplices fueron juzgados Sandito Almonte, Cándido Torres Tejada (ausente en el juicio), jefe de Operaciones del Servicio de Inteligencia Militar (SIM) en la estación Central en Ciudad Trujillo; Víctor Alicinio Peña Rivera, jefe de Operaciones del SIM en el Cibao y bajo cuya dirección fue ejecutado el crimen; Silvio Antonio Gómez Santana, Viterbo Álvarez (Pechito), Pedro Peña Ortiz y David Olivero.

La Cámara Penal Nacional Dominicana condenó a los principales acusados a la pena máxima de 30 años de prisión, excepto a Ciriaco de la Rosa, quien fue sentenciado a 20 años.

Más tarde, Valera Benitez pasa al Servicio Diplomático, habiendo desempeñado funciones en México, Argentina, Uruguay y Venezuela, donde se desempeñó, además, como periodista.

Falleció en Santo Domingo el 13 de mayo del 2001.

OBRAS PUBLICADAS:
Trío (Colección El Silbo Vulnerado, 1957), Los centros peculiares (Buenos Aires, 1964), La luz descalza y Elegías (Montevideo, 1966), Canciones australes (Santo Domingo, 1979), El desamparado y la provincia (Santo Domingo, 1994).

Fotos: Archivos de Américo Mejía

FUENTE:”HISTORIA DOMiNICANA EN GRÁFICAS”

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