Entramado de corrupción militar

Por Elias Samuel Rosario Mata

o demasiado hasta Dios lo ve. Desde que éramos niños escuchábamos a nuestros abuelos repetir esta frase para enseñarnos que debemos actuar con mesura, porque todo exceso nos coloca en una posición de riesgo.

Todo lo que alcanza la categoría de lo “demasiado” rompe su propio marco de protección. ¿Cómo les llegaron tantas informaciones a Nuria Piera de un caso, que estaba protegido por el secreto militar? 

“Demasiado” es un asunto que no puede permanecer oculto. Lo ve el amigo. Lo ve el vecino, el compañero de trabajo. Lo ve él, lo ve ella. Lo ve toda la sociedad. Y cuando todos ven, “hasta Dios también lo ve”.

Detalles por detalles, como los desesperados gritos de angustia y dolor de una madre, cuyo hijo ha muerto por falta de medicinas, equipos médicos o asesinado por las autoridades o la delincuencia.

Como nada escapa a la vista de Dios, también ve las miserias y calamidades de los más pobres, causadas por la ambición desmedida de quienes manejan los presupuestos para los servicios sociales. Sustraen una parte y dejan a la población sufriendo agobiantes penurias.

La “hibris”, era una falta moral en la antigua Grecia, considerada como la desmesura del orgullo y la arrogancia, que inducia a la transgresión de los límites impuestos por los dioses.

Según el expediente, el general Cáceres aprovechó su posición para nombrar cientos de policías y militares en el Cestur y el Cusep a quienes se les pagaban sueldos de entre los RD$20 mil y RD$70 mil mensuales, con el acuerdo de que estos debían entregar hasta el 80% de esa cantidad al alto oficial.

La pregunta es: ¿Sabia el presidente Medina de todos estos nombramientos ilegales? Contestará que no, igual que con los desfalcos de sus hermanos.

Pero, el pueblo está consciente que, sin su consentimiento, jamás hubiera sido posible. ¿Por qué lo permitía? Sencillamente pensaba que todavía era aplicable la doctrina de Maquiavelo: “El fin justifica los medios”.

Por ello, apadrinó el saqueo de los bienes del Estado, para contar con una gran cantidad de recursos, para comprar una parte de la oposición y obtener la victoria en una segunda vuelta electoral de las pasadas elecciones.

La práctica de estas actitudes, no es exclusiva de las FFAA, se repite en las mayorías de instituciones del Estado. El PLD convirtió el robo del Erario público en una cultura que, en vez de ser reprochada y sancionada, era aceptada y reconocida como sinónimo de habilidad.

“Ahora es tu tiempo”. “Búscate lo tuyo”. “No sea pendejo”. Eran palabras que resonaban constantemente en los oídos de quien lograba un nombramiento.

La lucha contra la corrupción es indetenible, el pueblo despertó y está preparado para enfrentar a todos aquellos que intenten detenerla.

Consciente de los peligros que enfrentará el presidente Abinader en esta batalla, los EEUU acaban de darle un espaldarazo para que no se deje amedrentar por los poderes que una vez llevaron al ex presidente Fernández a manifestar su temor de combatirlos porque podría ser asesinado o sufrir un golpe de Estado.

eliassam16@hotmail.com

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