Por Melvin Mañon

Los abogados Cristian Alberto Martínez, Romer Jiménez y Elsa Trinidad Gutiérrez del equipo de la defensa de Adán Cáceres se creerán muy listos. El PLD acaba de elogiarlos y asociarse con ellos; se comprende: ahí no hay nada que hacer y nada que decir. Empero, hay un giro en el documento de dos cuartillas publicado por la defensa. A continuación, varios párrafos del documento muestran el componente sedicioso que, para mas fácil comprensión, se destaca en negritas.

Está claro que la defensa debe tratar de invalidar el expediente y es un doble error como lo hacen: uno creer que nosotros no sabemos el papel y la función de los militares, a quien deben servir en cualquier sociedad o gobierno y dos pretender que los años en servicio de un oficial, en las condiciones que todos sabemos se viven en la República Dominicana confieren inmunidad alguna.

Los sectores mas primitivos de la seguridad de los EEUU han mantenido a Julian Assange, fundador de Wikileak en prisión acusándolo, entre otros, del delito de revelar información que pone en peligro a personas y operativos militares y de seguridad de EEUU en Iraq en medio de la Guerra contra el Terror. ¡Ohh Dios! Aquí no se ha puesto en peligro a nadie, aquí no hay amenaza mas que aquella que emana de los narcos y la guerra de Iraq es el peor ejemplo que puede ponerse; fue una guerra ilegal desde el primer hasta el ultimo día y solamente la conducta inútil, imbécil y servil de Hipólito Mejía comprometió nuestro país en semejante despropósito.

“La grave confusión que tiene la PEPCA entre su obligación de investigar objetivamente y su afán de perseguir y desacreditar la función militar encarnada hoy en el MAYOR GENERAL ADÁN B. CÁCERES SILVESTRE, lleva un mal mensaje a los uniformados que día a día arriesgan su vida, sólo para exponerse a ser sometidos a un proceso sin respeto alguno a los derechos más básicos, a su honor y dignidad como persona.

No sólo la función militar recibe una estocada con este evento desafortunado. También sufre sensiblemente la comunidad cristiana evangélica. El PEPCA pretende desacreditar la fe y la filantropía que caracteriza a la comunidad creyente. Lo denunciado se evidencia con el proceso ilegal seguido en contra de la Asociación Campesina Madre Tierra, entidad sin fines de lucro, que sin haber sido citada o escuchada previamente, ha sido desacreditada, intervenida y puesto en riesgo su operatividad”.

Afán de perseguir y desacreditar la función militar dicen los abogados para quienes la acusación contra el Mayor General Adán Cáceres es una “estocada”. Por lo tanto y según esa lógica, el Ministerio Público incurre en agresión, descrédito y persecución de la función, personal y/o carrera militar por el solo y simple hecho de investigar, imputar y arrestar a un oficial contra quien existe tal acumulo de pruebas.

b.- Promover un clima de inseguridad ciudadana insinuando que está en marcha un enfrentamiento entre la autoridad civil y los militares cuando en realidad se trata de las imputaciones a un oficial.

c.- Es cierto o debe serlo que Cáceres no es el único alto oficial comprometido en acciones dolosas; deben haber otros pero está claro que la inmensa mayoría no lo está. Intentan capitalizar el caso individual para tratar de generar un malestar grupal y lo peor de todo, se asocian a los malandrines civiles, para sumando fuerzas, tratar de frenar la acción judicial.

d.-La declaración del PLD al respecto ilustra a la perfección no solamente la complicidad, sino la dependencia del PLD de la corrupción, la politización evidente del accionar militar y desnudan la estrategia: juntar a todos los malos para tratar de frenar el adecentamiento del país y el triunfo de la acción judicial no subordinada a una gestión política.

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