Tras las huellas del patricio

  Por Quírico Restituyo Dickson

El 26 de diciembre de 2019, encaminé mis pasos hacia Carúpano, a 40 minutos desde Casanay por carretera; Esta ciudad es la segunda en importancia en el Estado de Sucre, después de Cumaná, que es la capital; de calles estrechas en su centro, posee un hermoso malecón y playas, como lo es Uvero, donde pude disfrutar de sus cálidas aguas caribeñas, destacándose en ella grandes islotes que le agregan belleza. A Carúpano se le llama la tierra de la libertad, pues el 7 de septiembre de 1814, el libertador Simón Bolívar proclamó el inicio del proceso de la abolición de la esclavitud en Venezuela, la cual se concretó en 1854, durante el gobierno del presidente José Gregorio Monagas.

Encontrándose el patricio Juan Pablo Duarte, en Achaguas en 1856, se iniciaron los movimientos de la guerra federal en Venezuela, la cual duró hasta 1863, entre las fuerzas liberales, lideradas por Julián Castro y las conservadoras del gobierno del gobierno de  José Tadeo Monagas, siendo Achaguas, así como el resto del estado Apure, de las regiones más devastadas, pues allí se concentraban muchos rebeldes al régimen y  los constantes enfrentamientos deterioraron la economía de la región, razón por la cual y por recomendación del portugués, el Padre Sangenis,  se trasladó a San Fernando de Apure, la Capital provincial, ese  mismo año.

Con una calurosa temperatura de aproximadamente 34 grados Celsius en Carúpano y recorriendo sus calles, puede apreciar mucha actividad comercial en su centro, entidades bancarias, plazas comerciales y tiendas de calzados y vestidos; esta ciudad posee una comunidad agrícola, productora de café, cacao, naranjas y caña de azúcar, la cual utiliza su puerto marítimo para la exportación de rubros; aunque penosamente, pude observar pobreza en su población, dada la crisis económica del país.

A mediados del siglo XIX, San Fernando de Apure tenía gran actividad económica, principalmente por la venta de plumas de garza, cueros y pieles de caimán y la fabricación de velas, siendo ésta última, a la que se dedicó el patricio, para subsistir; dicho comercio se realizaba fundamentalmente mediante la exportación hacia Europa. El clima allí alcanza hasta los 35 grados Celsius y la humedad relativa alcanza hasta los 79, debido a la proximidad con el rio Apure y dadas estas condiciones, Duarte presentó problemas respiratorios que afectaron su salud.

San Fernando de Apure, era tierra de  liberales y  el patricio por filosofía propia,  apoyaba la causa, aunque  no se involucró directamente en las actividades de la guerra federal; las  cosas iban  económicamente de mal en peor, durante ése difícil periodo bélico, al punto de que el 21 de  junio de 1859, el ejército federal incendió gran parte de la ciudad, colocándola al borde dela destrucción, lo que arreció la crisis económica, y se le imposibilitaban los negocios de los que vivía; durante ese tiempo, en 1861, se produce la primera comunicación escrita con amigos desde Curazao, quienes le informan acerca de los últimos acontecimientos en República Dominicana, así también intercambia cartas con su hermana Rosa,  con quien no tenía comunicación alguna, desde hacía desde 16 años y a quien pone al tanto de la dura situación en el estado Apure, de su salud y asimismo esta también le informa acerca de la familia Duarte Diez y lo persuade para que retorne  a Caracas.

Finalmente y llegada la tarde del 26 de diciembre, visité en Carúpano, la céntrica plaza Colón y la emblemática Iglesia Santa Catalina de Siena, lugares de importancia turística, para luego retornar a Casanay, tras las huellas del patricio.

AUTOR: QUIRICO RESTITUYO DICKSON

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