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Por: Ángel Ruiz-Bazán
En toda institución llega un momento en que la historia parece detenerse brevemente para abrir paso a una nueva etapa. Ese instante, cargado de expectativas, compromiso y esperanza, es el que vive hoy la Universidad Autónoma de Santo Domingo, la histórica Primada de América, ante el proceso electoral que culminará el próximo 17 de junio, fecha en la que la comunidad universitaria elegirá a quien tendrá la responsabilidad de conducir los destinos de la academia para el período 2026-2030.
En ese escenario, la candidatura del doctor Jorge Salomón Asjana David ha logrado concitar una amplia corriente de respaldo dentro de los distintos sectores que conforman la vida universitaria. No se trata únicamente de una candidatura; se trata de un proyecto académico y humano que propone una visión renovadora para la universidad estatal dominicana.
El mensaje es claro: faltan 100 días para hacer historia. Pero esa historia no se construye con promesas vacías ni con improvisaciones. Se construye con liderazgo, con experiencia, con sensibilidad humana y con una profunda comprensión de lo que significa la universidad para el país.
Quienes conocen la trayectoria de Asjana David destacan en él cualidades que resultan imprescindibles para dirigir una institución tan compleja y trascendental como la UASD: capacidad de diálogo, respeto por la institucionalidad, espíritu de servicio y una sólida formación académica. A ello se suma una experiencia administrativa que le permite comprender con claridad los desafíos que enfrenta la universidad en el contexto actual de la educación superior.
Su proyecto de gestión parte de un principio fundamental: la universidad se construye entre todos. Ninguna transformación verdadera es posible sin la participación activa de quienes dan vida a la academia: docentes, personal administrativo y estudiantes. En la visión de Asjana David, cada uasdiano tiene un papel importante que desempeñar en la construcción de una institución más fuerte, más moderna y más eficiente.
Por ello, el proyecto que encabeza propone iniciar, desde el primer minuto de gestión, un plan de trabajo para los primeros 100 días, orientado a poner en marcha medidas concretas que respondan a los principales desafíos institucionales.
Esta visión estratégica busca impulsar una UASD moderna, tecnológicamente actualizada y plenamente conectada con las demandas del siglo XXI, sin perder su esencia histórica como institución pública comprometida con el conocimiento, la equidad y el desarrollo nacional.
Al mismo tiempo, su propuesta de gestión reafirma la importancia de fortalecer los pilares fundamentales de la universidad: la docencia, la investigación y la extensión, como motores del pensamiento crítico, la generación de conocimiento y la vinculación con la sociedad dominicana.
En la docencia, la apuesta es por la calidad académica, la innovación pedagógica y la actualización constante de los procesos formativos. En la investigación, el objetivo es estimular la producción científica y promover una universidad que aporte soluciones a los grandes problemas del país. Y en la extensión, se busca consolidar una relación más dinámica entre la universidad y la sociedad, reafirmando su compromiso social.
Pero más allá de los planes estratégicos, lo que distingue el proyecto de Asjana David es su profunda dimensión humana. Su liderazgo se sustenta en el respeto, en la inclusión y en la convicción de que el trabajo en equipo es la clave para alcanzar los grandes objetivos institucionales.
En tiempos donde las universidades están llamadas a reinventarse para responder a los desafíos del conocimiento, la tecnología y la globalización, la UASD necesita una conducción capaz de combinar experiencia, visión y sensibilidad institucional.
Por eso, para muchos miembros de la comunidad universitaria, estos 100 días no son simplemente una cuenta regresiva electoral. Representan el tiempo necesario para consolidar un proyecto colectivo que aspira a renovar la esperanza y a proyectar la universidad hacia un futuro de mayor excelencia académica, modernización institucional y compromiso social.
Porque cuando una comunidad universitaria decide caminar unida hacia un mismo horizonte, la historia deja de ser una aspiración y comienza a convertirse en realidad.
Nota:» La Prensa Tras La Verdad. Se reserva el derecho de publicar trabajos de Opinión u otras categorías, con errores de sintaxis/redacción. Como también no somos responsables de los conceptos emitidos por su autor

