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El voto de ultramar no se elimina: se fortalece.

El voto de ultramar no se elimina: se fortalece.
Redacción
  • Publishedseptiembre 27, 2026
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Por Ramón Valdez (Chango)

Cuando una personalidad de la trayectoria de Bernardo Vega plantea públicamente que la República Dominicana debería comenzar a considerar la eliminación del voto de los dominicanos en el exterior, quienes hemos dedicado años a hacer política en la diáspora tenemos que preocuparnos.

Y deben preocuparse todavía más quienes aspiran a representar a nuestros compatriotas como diputados de ultramar.

Bernardo Vega ha fundamentado su planteamiento en el costo del sistema electoral en el exterior y en la baja participación de los dominicanos empadronados fuera del país. Incluso ha planteado como alternativa que el dominicano que quiera votar viaje a la República Dominicana para ejercer su derecho.

Pero considero que esa no puede ser la solución.

Si la participación electoral es baja, lo que debemos hacer es buscar las razones de esa baja participación y trabajar para aumentarla, no eliminar el derecho de quienes viven en el exterior.

El dominicano de ultramar también tiene derecho a decidir

Los dominicanos que vivimos fuera del territorio nacional seguimos siendo parte de la República Dominicana.

Trabajamos, producimos, enviamos remesas, mantenemos a nuestras familias, invertimos en nuestro país y seguimos vinculados permanentemente a nuestra nación.

Por eso, resulta preocupante que, en lugar de buscar mecanismos para incentivar una mayor participación electoral, se plantee eliminar el voto de quienes vivimos en el exterior.

El voto de ultramar no debe ser visto como un gasto que hay que eliminar. Debe ser visto como un derecho que el Estado tiene la obligación de garantizar y fortalecer.

Los candidatos a diputados de ultramar deben preocuparse

Esta situación debe llamar especialmente la atención de quienes aspiran a ser diputados de ultramar.

No podemos permanecer indiferentes ante cualquier propuesta que pueda reducir, limitar o eliminar la participación política de los dominicanos residentes en el exterior.

Nuestra responsabilidad no debe comenzar el día de las elecciones.

Nuestra responsabilidad comienza ahora, defendiendo el derecho de nuestros compatriotas a participar y a tener representación política.

También debemos mirar hacia dentro

Mi preocupación aumenta cuando vemos determinadas actuaciones de dirigentes que deberían estar trabajando precisamente para fortalecer la presencia política del partido en el exterior.

En Nueva York, por ejemplo, hemos visto decisiones que han generado preocupación entre compañeros del PRM, incluyendo la desvinculación de decenas de personas que habían trabajado en el consulado y que eran miembros del partido.

Como perremeísta y como persona que ha hecho política durante los últimos 35 años en el exterior, considero que debemos preguntarnos si estamos haciendo lo suficiente para fortalecer nuestra estructura política en la diáspora.

No podemos pretender defender el voto de ultramar mientras debilitamos las estructuras políticas y humanas que durante años han trabajado para mantener la participación de nuestros compatriotas.

No podemos dividirnos

Hoy más que nunca necesitamos la unidad de la clase política dominicana en Nueva York.

Unidad que no significa pensar todos igual.

Unidad tampoco significa renunciar a nuestras diferencias partidarias.

Significa entender que hay asuntos que están por encima de los partidos.

El derecho al voto de los dominicanos en el exterior es uno de ellos.

Podemos ser del PRM, PRD, PLD, Fuerza del Pueblo o de cualquier otra organización política. Podemos tener ideologías diferentes y defender candidatos distintos.

Pero cuando se cuestiona la participación política de la diáspora, debemos ser capaces de defender juntos el derecho de nuestros compatriotas a elegir.

Fortalecer, no eliminar

Si el problema es la abstención, estudiemos sus causas.

Si el problema es el costo, busquemos mecanismos más eficientes.

Si el problema es la organización electoral, modernicemos el sistema.

Si el problema es la falta de motivación, trabajemos para que nuestros ciudadanos comprendan la importancia de votar.

Pero no eliminemos el derecho.

La solución no puede ser decirle a un dominicano que vive en Nueva York, Madrid, Boston, Puerto Rico o cualquier otra parte del mundo:

“Si quieres votar, toma un avión y ve a la República Dominicana”.

Eso no fortalece la democracia.

Eso aleja al ciudadano de su derecho.

Los dominicanos del exterior merecemos participar en las decisiones nacionales y tener representantes que defiendan nuestros intereses.

Por eso, hago un llamado a todos los candidatos a diputados de ultramar, a todos los partidos políticos y, especialmente, a nuestra comunidad:

Defendamos el voto de ultramar, porque recuerdo cuánto luché para conseguir ese derecho conjuntamente con otros compatriotas.

Fortalezcamos la participación.

Fortalezcamos nuestras organizaciones políticas.

Y trabajemos unidos para que cada vez más dominicanos en el exterior ejerzan su derecho al voto.

Porque el voto de ultramar no es un problema.

Es una conquista democrática que debemos preservar.

He dicho.

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