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Por Ángel Ruiz Bazán
Las universidades del siglo XXI ya no pueden medir su éxito únicamente por el número de estudiantes que forman o por los títulos que otorgan. En un mundo cada vez más interconectado, la calidad académica también se refleja en su capacidad para integrarse a las redes internacionales del conocimiento, establecer alianzas estratégicas con instituciones de prestigio y someter sus procesos a rigurosos estándares de evaluación. Esa visión ocupa un lugar destacado en el programa de gobierno del doctor Jorge Salomón Asjana David, rector electo de la Universidad Autónoma de Santo Domingo para el período 2026–2030, a través del eje programático Internacionalización y Acreditación.
Se trata de una propuesta que mira hacia el futuro con una convicción clara: la UASD debe fortalecer su liderazgo nacional sin perder de vista su proyección internacional. Como la universidad más antigua de América, la Primada tiene un legado histórico que la distingue, pero también el desafío de consolidarse como una institución competitiva en el escenario global de la educación superior.
La internacionalización no consiste únicamente en firmar acuerdos con universidades extranjeras. Es una estrategia integral que abre nuevas oportunidades para estudiantes, docentes e investigadores, facilita el intercambio de conocimientos y permite incorporar experiencias exitosas que enriquecen la vida académica.
En ese contexto, la promoción de convenios internacionales adquiere un valor estratégico. Cada alianza con universidades, centros de investigación y organismos multilaterales representa una puerta abierta al intercambio de profesores, la movilidad estudiantil, la investigación conjunta, la formación especializada y el acceso a redes científicas de alcance mundial.
El conocimiento ya no reconoce fronteras. Los grandes desafíos de nuestro tiempo —el cambio climático, la salud pública, la transformación digital, la inteligencia artificial, la seguridad alimentaria o la sostenibilidad— requieren respuestas construidas desde la cooperación entre instituciones y países. La UASD no puede permanecer al margen de esa dinámica.
Uno de los aspectos más innovadores de este eje programático es el impulso a las dobles titulaciones, una modalidad académica que permite a los estudiantes obtener títulos reconocidos por dos universidades, una nacional y otra extranjera. Esta iniciativa no solo eleva el prestigio institucional, sino que amplía las oportunidades profesionales de los egresados y fortalece su competitividad en un mercado laboral cada vez más globalizado.
Las dobles titulaciones también representan un incentivo para la excelencia académica. Obligan a armonizar planes de estudio, fortalecer los procesos docentes y garantizar que los programas cumplan con estándares internacionales de calidad.
Precisamente ahí cobra especial importancia otro de los pilares de esta propuesta: la acreditación académica.
La acreditación no debe verse como un requisito administrativo ni como un reconocimiento simbólico. Constituye un proceso de evaluación permanente que permite verificar la calidad de los programas, identificar oportunidades de mejora y fortalecer la confianza de la sociedad en la educación superior.
Las universidades que apuestan por la acreditación demuestran un compromiso con la excelencia, la transparencia y la mejora continua. Es un ejercicio de autorreflexión institucional que impulsa la innovación, fortalece la gestión y garantiza que la formación ofrecida responda a las exigencias de un entorno académico y profesional en constante evolución.
Para la UASD, avanzar en procesos de acreditación nacional e internacional significa consolidar su prestigio histórico con evidencias objetivas de calidad. Significa demostrar que su tradición centenaria camina de la mano con la modernización, la innovación y la mejora continua.
Pero la internacionalización no puede limitarse a la movilidad o a la acreditación. También implica fortalecer el aprendizaje de idiomas, promover competencias interculturales, ampliar la participación en proyectos de investigación internacionales y estimular la presencia de docentes y estudiantes en congresos, seminarios y redes académicas de alcance global.
Todo ello contribuye a formar profesionales con una visión más amplia del mundo, capaces de desenvolverse en escenarios multiculturales y de aportar soluciones innovadoras a los desafíos nacionales e internacionales.
El programa de gobierno del doctor Jorge Salomón Asjana David plantea una universidad abierta al intercambio, al diálogo académico y a la cooperación internacional. Una institución que preserve su identidad como universidad pública dominicana, pero que al mismo tiempo fortalezca su presencia en los principales espacios del conocimiento mundial.
En una época en la que la educación superior compite por atraer talento, desarrollar investigación de impacto y responder a las demandas de sociedades cada vez más exigentes, la internacionalización deja de ser una opción para convertirse en una necesidad estratégica.
La Universidad Autónoma de Santo Domingo posee las condiciones para asumir ese reto. Su historia, su prestigio, su capacidad académica y la calidad de su comunidad universitaria constituyen fortalezas que pueden proyectarse con mayor intensidad hacia el escenario internacional.
La nueva gestión encabezada por el rector magnífico doctor Jorge Salomón Asjana David, a partir de este 16 de julio del 2026, tiene ante sí el gran reto de consolidar una universidad más conectada con el mundo, más reconocida por la calidad de sus programas y más comprometida con la formación de profesionales capaces de competir en cualquier contexto.
Porque las fronteras del conocimiento son cada vez más amplias y dinámicas. Y una universidad que aspira a liderar el futuro debe ser capaz de dialogar con el mundo sin renunciar a su compromiso con el país que la vio nacer. Ese es, precisamente, el horizonte que propone el eje de Internacionalización y Acreditación: una UASD que, desde la Primada de América, fortalezca su excelencia para proyectarse con orgullo y solvencia en el escenario internacional.

