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El empresario haitiano falleció en Florida a los 91 años. Su conglomerado desarrolló inversiones en sectores estratégicos y extendió sus operaciones a mercados como República Dominicana.
Por Alex G. Olivence
SANTO DOMINGO.– El Caribe perdió a una de sus figuras empresariales más influyentes con el fallecimiento de Gilbert Bigio, fundador de GB Group, quien murió este martes 29 de septiembre en Florida, Estados Unidos, a los 91 años.
Bigio construyó durante décadas una amplia trayectoria en el sector privado haitiano y convirtió su grupo empresarial en uno de los conglomerados de mayor alcance de la región, con inversiones vinculadas a la energía, la industria, el comercio, la infraestructura, la logística y los bienes de consumo.
Su proyecto empresarial tomó impulso en 1972 con Aciérie d’Haïti, considerada la primera planta siderúrgica de Haití. A partir de esa plataforma, GB Group amplió progresivamente sus actividades y desarrolló una presencia que trascendió las fronteras haitianas.
La expansión regional también alcanzó a República Dominicana. En 2012, el grupo adquirió activos de Chevron Texaco en el país, así como en Jamaica y San Martín, consolidando una participación relevante en el negocio caribeño de los combustibles.
Las empresas vinculadas al conglomerado también incursionaron en áreas como puertos, zonas francas, materiales de construcción, productos de consumo y transporte de carga. Esa diversificación convirtió a Bigio en una figura de referencia dentro de la élite económica de Haití y en un actor conocido en distintos mercados del Caribe.
En junio de 2026, GB Group anunció su transformación de marca a B|G|O, bajo la presidencia de Reuven Bigio. La nueva identidad fue presentada como una etapa de continuidad generacional y expansión de las operaciones desarrolladas por la familia durante más de un siglo.
La vida pública de Bigio también estuvo acompañada de controversias. En diciembre de 2022, el Gobierno de Canadá le impuso sanciones al señalar presuntos vínculos con actividades que contribuían a la inestabilidad de Haití, dentro de una serie de medidas dirigidas contra integrantes de las élites política y económica de ese país.
Más allá de los debates que rodearon su figura, su fallecimiento marca el cierre de una etapa del empresariado haitiano y caribeño. Su legado permanecerá asociado a la construcción de un conglomerado diversificado y a décadas de inversiones que incidieron en sectores estratégicos para el desarrollo económico de la región.
Hasta el momento no se han divulgado públicamente las causas de su muerte.

