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COMO PILARES DE UNA VIDA SALUDABLE EN CAMINATA CONTRA EL ACV
Por: Ángel Ruiz-Bazán
Periodista, realizador e investigador audiovisual
La Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) convirtió las calles interiores de su campus universitario en un escenario de promoción de la salud, el deporte y la prevención de enfermedades cardiovasculares, mediante una caminata encabezada por el Rector Magnífico, doctor Jorge Salomón Asjana David, en la que participaron docentes, servidores administrativos y estudiantes de la Primada de América.
La jornada, desarrollada bajo el lema «Caminemos juntos por un futuro libre de ACV», constituyó mucho más que una actividad física colectiva: fue una manifestación de conciencia universitaria sobre la importancia del deporte y el ejercicio como instrumentos fundamentales para preservar la salud, mejorar la calidad de vida y prevenir enfermedades que representan una seria amenaza para la población.
La iniciativa fue coordinada por el Centro de Atención Primaria en Salud «Dr. Manuel Tejada Florentino», con el respaldo de la Facultad de Ciencias de la Salud (FCS), SENASA, Cardio SD y la Dirección de Atención a Emergencias Extrahospitalarias (DAEH).
Durante el acto central, celebrado en la explanada de la Facultad de Ciencias de la Salud, el rector Asjana David destacó la trascendencia de esta iniciativa, especialmente en el contexto de la conmemoración del 488 aniversario de la fundación de la Universidad, al considerar que la promoción de la salud y la prevención de enfermedades constituyen responsabilidades que deben formar parte del compromiso social de la academia.
El principal ejecutivo universitario valoró la participación de los distintos sectores de la familia uasdiana y subrayó que actividades como esta representan una expresión concreta de la extensión universitaria, uno de los tres pilares fundamentales de la institución, junto con la docencia y la investigación.
En ese sentido, sostuvo que la vinculación de la Universidad con la sociedad debe trascender las aulas y los espacios académicos, proyectándose mediante acciones que contribuyan al bienestar colectivo. Asimismo, exhortó a los participantes a convertirse en multiplicadores de una cultura de prevención, promoviendo hábitos saludables y una mayor conciencia sobre enfermedades como el accidente cerebrovascular y el cáncer de mama.
Asjana David resaltó que muchos de los factores de riesgo asociados al ACV pueden identificarse y controlarse mediante evaluaciones médicas periódicas, vigilancia de la presión arterial, análisis de los niveles de glicemia y control de las grasas en la sangre. A estos mecanismos preventivos se suma la práctica sistemática de actividades físicas, el mantenimiento de una alimentación equilibrada y la reducción del sedentarismo.
EL DEPORTE COMO MEDICINA PREVENTIVA
Uno de los aspectos más relevantes de esta jornada fue precisamente colocar en primer plano el valor del movimiento y la actividad física como componentes esenciales de una política de salud preventiva.
Caminar, correr, practicar deportes y mantener una rutina de ejercicios adecuados a las condiciones de cada persona son acciones que contribuyen a fortalecer el sistema cardiovascular, controlar la presión arterial, mejorar el metabolismo y reducir factores de riesgo asociados a enfermedades cerebrovasculares.
Desde esa perspectiva, la UASD proyecta un mensaje que adquiere especial significado en una sociedad donde el sedentarismo, la hipertensión, la obesidad y las alteraciones metabólicas constituyen desafíos crecientes para la salud pública.
Durante su intervención, el doctor Amaury García, director del Centro de Atención Primaria en Salud «Dr. Manuel Tejada Florentino», advirtió sobre las consecuencias humanas, familiares y sociales del accidente cerebrovascular, señalando que sus efectos no se limitan a quien lo padece, sino que también afectan profundamente a su entorno familiar y a la comunidad.
García explicó que la prevención debe convertirse en una prioridad colectiva y llamó la atención sobre el hecho de que aproximadamente el 35 % de la población dominicana presenta hipertensión arterial sin conocerlo. Asimismo, advirtió que el ACV no es una condición exclusiva de las personas mayores, pues también está afectando a sectores cada vez más jóvenes de la población.
El facultativo destacó la importancia de reconocer señales de alerta como la pérdida repentina de visión, la desviación de la boca y otras alteraciones neurológicas transitorias, que requieren atención médica inmediata. También señaló que el país enfrenta una importante carga de mortalidad asociada a esta enfermedad, por lo que la educación y la prevención pueden desempeñar un papel determinante.
La actividad contó con la presencia de las principales autoridades de la Facultad de Ciencias de la Salud, encabezadas por su decano, maestro Ángel Nadal, además de docentes, coordinadores, servidores universitarios y estudiantes.
UNA UNIVERSIDAD QUE TAMBIÉN EDUCA PARA VIVIR MEJOR
La caminata deja una enseñanza que merece trascender el día de su realización: la universidad no solamente debe formar profesionales competentes, producir conocimientos y contribuir al desarrollo científico; también tiene la responsabilidad de promover una ciudadanía consciente de que la salud constituye uno de los principales patrimonios de la vida.
En ese compromiso, el deporte y la actividad física ocupan un lugar estratégico. Una universidad que camina, corre, practica deportes y educa sobre la prevención es también una institución que contribuye a construir una sociedad más saludable, activa y comprometida con su bienestar.
La iniciativa encabezada por el rector magnífico, doctor Jorge Salomón Asjana David, representa, por tanto, una oportunidad para fortalecer una cultura institucional en la que el ejercicio físico no sea una actividad ocasional, sino parte de la vida cotidiana de estudiantes, profesores y servidores universitarios.
Porque cuidar la salud también es educar, y promover el deporte es apostar por la vida.

