*Santo Domingo, D.N. – 6 de noviembre de 2026.*
Por Junior Solano
Hoy celebramos 182 años de la promulgación de nuestra primera Constitución, el 6 de noviembre de 1844, en San Cristóbal. Aquel día, apenas meses después del grito de independencia del 27 de febrero, los dominicanos decidieron darse a sí mismos una Carta Magna que nos constituyó en nación libre, independiente y soberana, bajo un gobierno esencialmente civil, republicano, popular, representativo, electivo y responsable.
No fue un documento de escritorio. Fue un acto de fe en el pueblo. Los diputados de los pueblos de la antigua parte española de la Isla de Santo Domingo se reunieron en Congreso Constituyente Soberano para fijar las bases de nuestro gobierno y afianzar los imprescriptibles derechos de seguridad, propiedad, libertad e igualdad.
Y es ahí, en esa raíz popular, donde está la importancia municipal de este día.
*Duarte y el Poder Municipal*
Juan Pablo Duarte, padre de la Patria y primer municipalista dominicano, entendió antes que todos que la democracia no se sostiene solo desde el centro, sino desde lo local.
En su proyecto de Constitución de 1844, Duarte propuso que los negocios públicos se distribuyeran en cuatro poderes: *Poder Municipal, Poder Legislativo, Poder Judicial y Poder Ejecutivo.*
Para Duarte, el municipio no era un apéndice del Estado. Era un poder del Estado, el primero entre los cuatro, porque es el más cercano al ciudadano. Es donde se recoge la basura, se ilumina la calle, se arregla la acera, se escucha al vecino y se resuelven los problemas de cada día.
Esa visión, aunque no quedó plasmada en su totalidad en la Constitución de San Cristóbal, fue recogida luego en las Constituciones de 1865 y 1866, y hoy vive en el Artículo 199 de nuestra Constitución vigente y en la Ley 176-07 del Distrito Nacional y los Municipios.
*¿Qué nos dice hoy el 6 de noviembre al municipio?*
Nos dice tres cosas claras:
*1. Que la Constitución se cumple desde el barrio.* De nada sirve citar la Constitución en los discursos si en el ayuntamiento no hay transparencia, si no se aprueba el presupuesto municipal a tiempo, si no se escucha al munícipe en el Presupuesto Participativo, si no se rinde cuentas.
*2. Que el regidor es un guardián de la Constitución en lo local.* El Concejo de Regidores no es solo para levantar la mano. Es el cuerpo que aprueba las ordenanzas, fiscaliza al alcalde, aprueba el presupuesto y representa la voz del pueblo en el gobierno más cercano. Ser regidor es ser, en pequeño, constituyente permanente de su comunidad.
*3. Que la soberanía reside en el pueblo.* Como decía el Artículo 1 de 1844, la soberanía reside en la universalidad de los ciudadanos. Hoy eso se traduce en algo muy concreto: el ciudadano tiene derecho a saber, a participar y a exigir.
Como comunitario que aspira a servir desde el gobierno local, creo que honrar la Constitución hoy no es solo recordarla, es practicarla. Es defender que cada peso del ayuntamiento se use como manda la ley. Es defender que la Junta de Vecinos sea escuchada. Es defender que ningún barrio sea olvidado.
Duarte soñó con un municipio fuerte porque soñó con un pueblo libre. A 182 años de San Cristóbal, ese sueño sigue siendo nuestra tarea.
Junior Solano.
Trabajo, Cercanía, Compromiso.

